En Ablitas (Navarra), la tradición olivarera encuentra un lugar cotidiano en la cocina: en el aceite que acompaña las verduras, en el aliño de una ensalada o en el último toque de un plato de legumbres. Cocinar con aceite de oliva virgen extra permite trasladar esa relación con el olivo a preparaciones sencillas, donde cada ingrediente tiene una función clara.
Esta receta con AOVE Negrala reúne alubias blancas, calabaza asada y un aliño templado de ajo y limón. La cremosidad de las legumbres y el dulzor de la calabaza dejan espacio al carácter más intenso y marcado del aceite. Una parte se utiliza para cocinar y otra se incorpora al servir, de modo que su presencia resulte reconocible en el plato terminado.
Es una propuesta para resolver una comida con pocos ingredientes y sin técnicas complicadas. Las alubias cocidas ahorran tiempo, mientras que el horno concentra el sabor de la calabaza. El resultado se puede servir templado, como plato principal, o en pequeñas raciones para compartir.

Ingredientes
Para 4 personas. Tiempo aproximado: 40 minutos.
- 800 g de alubias blancas cocidas y escurridas.
- 700 g de calabaza pelada y sin semillas.
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra Negrala, repartidos durante la preparación.
- 2 dientes de ajo.
- 1 limón: 15 ml de zumo y un poco de ralladura.
- 1 cucharadita de hojas de tomillo fresco, o media de tomillo seco.
- 2 cucharadas de perejil fresco picado.
- 80 ml de agua, con un poco más si fuera necesario.
- Sal y pimienta negra al gusto.
Puedes utilizar alubias cocidas en casa o en conserva. Si escoges estas últimas, comprueba el peso escurrido de los envases para alcanzar la cantidad indicada. El agua permite templarlas sin secarlas y evita que el aliño quede demasiado concentrado.
Elaboración paso a paso
1. Prepara la calabaza
Precalienta el horno a 200 °C, con calor arriba y abajo. Corta la calabaza en dados de unos dos centímetros, procurando que tengan un tamaño parecido para que se cocinen de manera uniforme. Sécalos si están húmedos y colócalos en una bandeja amplia.
Añade 20 ml de AOVE Negrala, el tomillo, una pizca de sal y pimienta. Mezcla con las manos o con una cuchara y distribuye los dados en una sola capa. Si quedan amontonados, utilizarán más tiempo para dorarse.
2. Asa hasta que esté tierna
Hornea durante 25–30 minutos, removiendo a mitad de la cocción. La calabaza debe quedar tierna por dentro y ligeramente dorada en los bordes. Comprueba el punto con un tenedor: debe entrar sin resistencia, pero los dados deben conservar su forma.
3. Templa las alubias
Si las alubias son de conserva, enjuágalas suavemente y escúrrelas. Ponlas en una cazuela con los 80 ml de agua y calienta a fuego bajo durante unos cinco minutos. Remueve con cuidado para no romperlas. Si se secan antes de estar calientes, incorpora una o dos cucharadas más de agua.
4. Prepara el ajo y el aliño
Pela los ajos y córtalos en láminas finas. Vierte 15 ml de aceite en una sartén pequeña y calienta a fuego suave. Añade el ajo y cocínalo hasta que empiece a tomar color, sin dejar que se oscurezca. Retira la sartén del fuego y espera a que el aceite deje de chisporrotear.
Incorpora el zumo de limón y mezcla. Viértelo sobre las alubias, añade la calabaza asada y combina todo con movimientos suaves. Prueba antes de añadir más sal, especialmente si las legumbres ya venían sazonadas.
5. Termina y sirve
Reparte la preparación en cuatro platos. Añade los 25 ml restantes de AOVE Negrala en crudo, distribuyéndolos entre las raciones. Termina con el perejil picado y una pequeña cantidad de ralladura de limón, evitando la parte blanca de la piel. Sirve templado para apreciar la textura de las alubias y el contraste con la calabaza.
El papel del AOVE en esta receta
El aceite cumple tres funciones: recubre la calabaza durante el asado, sirve de base para cocinar el ajo y completa el plato con un aliño en crudo. Este reparto evita que toda su presencia dependa de una única fase de cocción.
El carácter intenso y marcado del AOVE Negrala encuentra un buen acompañamiento en la suavidad de las alubias. La calabaza aporta dulzor y el limón introduce un contraste ácido que ayuda a equilibrar el conjunto. No hace falta añadir una salsa espesa: el aceite, el líquido de las legumbres y el zumo forman un aliño ligero.
La intensidad concreta puede variar entre aceites. Prueba una pequeña cantidad antes de servir y ajusta el último chorrito a tu gusto, sin perder la proporción entre los ingredientes.
Consejos finales
- Busca el dorado: utiliza una bandeja amplia y evita cubrirla. La calabaza debe asarse, no quedar cocida en su propio vapor.
- Ajusta el limón poco a poco: comienza con la cantidad indicada y añade unas gotas más si prefieres un resultado más fresco.
- Conserva la textura: mezcla las alubias con una espátula y evita una ebullición fuerte.
- Organiza la preparación: puedes asar la calabaza con antelación y templarla junto con las alubias. Reserva el perejil, la ralladura y el aceite final para el momento de servir.
Dónde encontrar el AOVE de esta receta
La tienda de la Cooperativa de Ablitas permite consultar la oferta disponible de aceite de oliva virgen extra. Antes de elegir el aceite para esta preparación, revisa la variedad indicada en la ficha o en el etiquetado para comprobar que corresponde a Negrala.