El aceite de oliva virgen extra de la variedad Negrala de la Cooperativa Ablitas es altamente recomendable para preparar postres. Uno de ellos son unas trufas de chocolate exquisitas a las que el AOVE les da un toque de acidez que debes probar cuanto antes.
¿Qué aporta el aceite Negrala a las trufas de chocolate?
Un poco de todo. Cuerpo, textura, retrogusto y una base que permite mezclar los ingredientes con mayor acierto. Este aceite es intenso, con una pincelada de amargor y con unas características ideales para potenciar la esencia del chocolate que utilices. Sin duda, es una apuesta decidida por convertir cada trufa en una adecuada forma de estimular el paladar.
Ingredientes para preparar 30 trufas de chocolate
Son básicos, pero te aconsejamos que sean de la máxima calidad posible. Toma nota de lo que necesitas:
- 250 gramos de chocolate negro. En lo que respecta al porcentaje de cacao, es cuestión de gustos, pero es conveniente que no te olvides de la intensidad del aceite. Lo mejor es que apuestes por un chocolate que tenga un 50 % de cacao como mínimo.
- 200 ml de nata líquida. Elige que sea para montar porque te dará la textura necesaria para que tus trufas queden más esponjosas.
- 100 ml de AOVE Negrala de Ablitas.
- Fideos de chocolate y cacao en polvo para decorar.
El proceso de preparación
Corta el chocolate en trozos y reserva. Vierte en un recipiente la nata líquida a fuego bajo. Ve moviéndola hasta que comience a hervir. Añade el chocolate y sigue moviendo hasta que se derrita por completo. Tómatelo con calma, realiza movimientos suaves para que la crema resultante sea más suave y homogénea.
A mitad del proceso, añade el aceite en hilos para conseguir que la integración de los sabores sea más completa y también para aportarle brillo al chocolate. Usa unas varillas para evitar que te queden grumos en el resultado final.
Cuando observes que la mezcla está perfecta, viértela en un recipiente totalmente plano. Deja que se enfríe durante unos minutos y cubre con papel film. Si quieres, puedes dejarlo enfriarse en la nevera varias horas e incluso hacer la mezcla el día antes para conseguir el punto exacto que te permita trabajar con ella.

El montaje de las trufas
Como habrás usado aceite para el chocolate, no tendrás problema alguno con que la mezcla se reseque por el frío. Cuando saques del frigorífico la crema, retira el papel protector. En un bol debes poner cacao en polvo y en otro fideos de chocolate.
Coge dos cucharas y forma una bola, pasa primero por el cacao y segundo por los fideos. Ve colocando las trufas en un plato o, mejor, en un recipiente con una tapa hermética para evitar la contaminación de sabores dentro del frigorífico.
Colócalo siempre en la bandeja intermedia para evitar que las trufas se endurezcan demasiado. Al servirlas, déjalas unos minutos que se atemperen y lograrás que la textura sea más agradable.
Un consejo para los amantes de los sabores fuertes
Si quieres apostar por la originalidad. Puedes reservar una parte de la mezcla de chocolate y añadirle un cuarto de cucharadita de chile en polvo. Otra opción es añadirle algún tipo de licor dulce e incluso una cucharadita de infusión de menta.
En la originalidad está el secreto para que tus trufas de chocolate tengan un sabor único. Eso sí, no te olvides de contar con el AOVE de Ablitas para que el resultado supere todas las expectativas. A buen seguro, tus trufas de chocolate serán totalmente irresistibles para tus invitados y para cualquiera que las pruebe.